GRANDES MISTERIOS DE LA HISTORIA

Pompeya  

 

 El Monte Vesubio Es famoso por su erupción del 24 de agosto del año 79, en la que fueron sepultadas las ciudades de Pompeya y Herculano.

Gruesas capas de ceniza cubrieron dos ciudades situadas en la base de la montaña, y sus nombres y localizaciones fueron olvidados. Herculanofue redescubierta en 1738, y Pompeya en 1748.

Intervino como patrono y visitante frecuente de los trabajos, el Rey Carlos VII de Nápoles, mucho más conocido como Carlos III de España entre 1759 y 1788. Este Rey siguió también y patrocinó expediciones arqueológicas hispanas en Yucatán, sobre restos de pirámides mayas, hoy conocidísimas.

Fue ingeniero director de los trabajos de Pompeya y Herculano el aragonés Roque Joaquín de Alcubiere y colector y mantenedor de muchas esculturas encontradas durante una treintena de años, hoy preservadas en Madrid, Roma y Nápoles.

Desde entonces, ambas villas han sido excavadas revelando numerosos edificios intactos, así como pinturas murales. Realmente el descubrimiento tuvo lugar en el año 1550, cuando el arquitecto Fontana estaba excavando un nuevo curso para el río Sarno. Pero hubo que esperar 150 años antes de que se iniciara una campaña para desenterrar las ciudades. Hasta esa fecha, se asumía que Pompeya y Herculano se habían perdido para siempre.

Se ha sostenido la teoría (sin demostrar) de que Fontana, inicialmente encontró algunos de los famosos frescos eróticos, y debido a la estricta moral reinante en su época los enterró de nuevo en un intento de censura arqueológica. Excavadores posteriores plasmaron en sus informes que los lugares en los que estaban trabajando habían sido desenterrados y enterrados de nuevo con anterioridad.

El foro, los baños, muchas casas y algunas villas permanecieron en un sorprendente buen estado de conservación. A poca distancia de la ciudad se descubrió un hotel de 1000 m² que hoy en día se conoce como "Gran Hotel Murecino".

Las ruinas fueron objeto de varias campañas de bombardeo por parte de los Aliados en 1943, que destruyeron buena parte del Teatro Grande y del Foro, así como algunas casas, que fueron convenientemente restauradas una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial

 

 

  Petra la ciudad perdida

 

Fue descubierta en 1812 por un explorador suizo, Johann Ludwig, de quien se dice que era un espía a tiempo parcial de los ingleses. La encontró de casualidad, luego de andar durante veinte días perdido. Desde entonces, Petra (que significa piedra en griego) no tardó en convertirse en meca arqueológica y, con el paso del tiempo, en uno de los mayores destinos turísticos de Jordania. Cada año, cientos de miles de visitantes de todas partes del mundo arriban a la ciudad perdida del Oriente Medio.

La ciudad de Petra fue la capital del reino de los Nabateos, una antigua raza nómada. Se sabe que llegaron procedentes de Arabia, en el siglo VI a. C., empujados hacia el norte por un largo periodo de sequía o por sus diferencias religiosas con otras tribus. Los nabateos poseían una habilidad innata para el comercio, virtud que les facilitó el dominio de la región. Mirra, incienso, especias, joyas y telas eran sus productos más competitivos. Además, tenían un gran conocimiento del desierto.

Con el paso del tiempo, los nabateos constituyeron un reino que se extendía desde Damasco en el norte hasta Hégra en Yemen. Al oeste se extendía hasta Doumá en Arabia Saudita. Sin duda, era la más rica de las tribus árabes, razón por la que despertó la codicia de otros pueblos. Para proteger sus posesiones y defender su independencia, los nabateos, en el siglo IV a.C, decidieron asentarse dentro la protección de una ciudadela natural de roca: Petra.

Aunque el pueblo nabateo alcanzó el mayor esplendor, su ocaso era un designio inevitable. En el siglo VIII, el cambio de las rutas comerciales y los terremotos sucesivos motivaron el abandono de la ciudad por sus habitantes, varias decenas de miles. Sin embargo, Petra, gracias a su oportuna ubicación en la mitad del desierto, todavía sigue en pie para asombro del mundo entero.

 

El misterio de la Mona Lisa ...

 

La Gioconda es el retrato más famoso de la historia y quizás el cuadro más famoso de la pintura occidental. Su fama se debe probablemente a las múltiples referencias literarias, a las diversas interpretaciones sobre la protagonista y al robo escandaloso ocurrido el 21 de agosto de 1911.

Es además la última gran obra de Leonardo, si se tiene en cuenta que siguió retocándola hasta sus últimos años. Cuando Leonardo se marchó a Roma a instancias del nuevo Papa, su vida se hizo monótona y nada productiva. Leonardo falleció sin encargos importantes, bajo la protección de León X, Giovanni de Médici, hijo del gran Lorenzo de Médici.

Después de terminar el cuadro, Leonardo llevó su obra a Roma y luego a Francia, donde se conservó hasta su fallecimiento. Se sabe que pasó a manos del rey francés Francisco I, quien la habría comprado a un valor de 12.000 francos (4.000 escudos de oro), aunque no está claro si fue en 1517, antes de la muerte del artista, o con posterioridad a su fallecimiento en 1519. Tras la muerte del rey, la obra pasó a Fontainebleau, luego a París y más tarde al Palacio de Versalles. Sin embargo, está comprobado que permaneció en las colecciones reales francesas y que en el siglo XIX, Napoleón Bonapartelo tuvo guardado en el Palacio de las Tullerías tras una temporada en su residencia. Con la Revolución francesa llegó al Museo del Louvre, donde se encuentra actualmente; Napoleón lo retiró de allí para colocarlo en su cámara personal. Finalmente regresó al museo,donde se alojó hasta 2005 en la Sala Rosa, y fue trasladada en ese año al Salón de los Estados. Es pertinente decir que la mayoría de datos acerca del cuadro se poseen gracias al trabajo biográfico del pintor contemporáneo Giorgio Vasari.

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